La entrada de la electricidad en la vivienda

La corriente eléctrica se introduce en cada mediante hilos conductores que la conectan a la red de distribución, que a su vez proviene de alguna subestación transformadora.


Esta red de distribución está formada por cuatro conductores: 3 fases (R,S y T) y un neutro. De estos cuatro conductores únicamente llegan a casa una fase y el neutro, por la red aérea o subterránea.


La diferencia entre la fase y el neutro se observa con facilidad. Si nos fijamos en la tensión existente entre el neutro y la tierra, veremos que es de 0 V, mientras que entre la fase y la tierra hay una tensión de 220 V. Así, si por error tocamos el conductor N, no conllevará ningún peligro, mientras que si tocamos la fase, podríamos electrocutarnos.


Los primeros elementos que encuentran los conductores al entrar en casa son los fusibles, que se funden cuando hay un paso excesivo de corriente o un cortocircuito. Seguidamente, los conductores se conectan al contador, que nos indica el consumo de corriente. Los encargados de la compañía eléctrica leen en el contador la energía que hemos consumido durante un período determinado. Después, el consumo de energía aparece reflejado en el recibo de la luz.


La toma de tierra evita que la corriente pase a través de las personas cuando se produce alguna fuga. Es decir, cuando hay un conductor mal aislado que toca la carcasa de algún aparato, la corriente se va por el cable de toma de tierra (de color amarillo y verde) en lugar de circular a través de nosotros.


La protección de la toma de tierra consiste en poner en contacto con el suelo, mediante conductores, todas las partes metálicas de los electrodomésticos. Acostumbra hacerse con jabalinas de cobre clavadas en lugares húmedos.